EL POSMODERNISMO Y EL ROCK (I)

Primera Parte… se debe hablar de la modernidad

 

n El arte es la voz de la historia. Entre los siglos V y XV de nuestra era, los historiadores sitúan a la Edad Media, un período caracterizado por muchos como una época oscura, aunque no fue así. Su cultura encontró su gloria con dos movimientos intelectuales, uno filosófico y otro artístico: la escolástica y el gótico, respectivamente. Cada etapa histórica mostró rasgos paradigmáticos reaccionarios a los anteriores, y los de la Edad Media fueron los que más los han sufrido. La escolástica recibió los coletazos más fuertes iniciados con el nominalismo, en el siglo XIV, hasta los más altos grados de iluminismo, desde el siglo XVI hasta el siglo XVIII, un ataque feroz nada agradable entre ambos, que hasta hoy día perdura. Pero la reacción que más gozó la cultura universal, fue la que produjo el gótico: el Renacimiento. Los siglos XIV, XV y XVI fueron los más beneplácitos testigos de esta revolución artística y filosófica, porque en lo intelectual no todo fue iluminación. El Humanismo fue traído al mundo para iluminar a su manera a los Renacentistas, en la filosofía y en las letras.

El cambio fue total. Fue “moderno”, de la misma manera que se lo llamó al gótico, cuando el abate Suger comenzó  a reconstruir la basílica  de su abadía de San Denís en París, con un estilo ni románico ni heleno. Fue su Opus Modernum (Obra Moderna), ya que “modo” viene del latín “ahora mismo”.

Ahora bien. Los ecos del Renacimiento volvieron a sonar en el período llamado Neo-clásico, sobre todo como parte del Romanticismo (el equilibrio entre el neo-clásico y el Sturn und drang). Lejos estamos, sin ninguna duda, de ese renacer del hombre, de lo que fue su vuelta a su espíritu, a su cuerpo, a sus fuentes religiosas y artísticas. Mas mi análisis no atenta contra las formas culturales actuales, sino que al contrario. Por empezar, el análisis es singular, y no es pesimista.

De la polifonía a la sinfonía

En el Renacimiento comenzó una evolución musical que trascendió mucho más allá de quienes la gestaron, tan grande que su proceso se fue dando en múltiples etapas a lo largo de varios siglos. Ante las obras que se fueron produciendo, solo son comparables logros artísticos como las esculturas y pinturas de Miguel Angel Buonarrotti, los retratos de Rafael, los escritos de Shakespeare. Aunque  cuando se daban tales magnánimas obras, la música recién comenzaba su desarrollo. Aun nos deja que pensar si este arte creció en riqueza más allá que los otros.

 En el Renacimiento, aparece como antecedente de la opera los coros vocales conocidos como polifonías, siendo su más grande representante las polifonías flamencas.

De los instrumentos de viento, predominantes durante la Edad Media, se fue desplazando al uso de los cordófonos, y a las primeras orquestas de cámara. Ya en el año 1600 tenemos la primera ópera, Eurídice, de Peri y su Camerata Fiorentina, en ocasión de las bodas de Enrique IV con María de Médicis.

El siglo XVII fue un siglo de experimentaciones, que se pragmatizaron en el siglo XVIII, como la utilización del órgano u otros medios mecánicos. Y se establecieron las bases de la orquesta moderna. En el siglo XVIII, la opera alcanzó su esplendor artístico y se perfeccionaron las formas instrumentales de los conciertos, las sonatas y las sinfonías. El pico histórico de la música se alcanzó en ese traspaso de los dos siglos, en los nombres de Bach, Händel, Haydn y Mozart. Tal posición se comparte luego con el romanticismo alemán, de la mano de Beethoven y Franz Shubert.

 

~ por elprofesordehistoria en Abril 17, 2008.

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